miércoles, 28 de enero de 2015

Santiago ensangrentada.--- Blanca Silvestre


Pablo Milanés, compositor, cantante, guitarrista y cantautor cubano. Fue uno de los fundadores de la Nueva Trova cubana. Muy influenciado en sus comienzos por la música tradicional cubana y por el feeling, estilo musical que se inició en Cuba en los años cuarenta, proveniente de las corrientes estadounidenses de la canción romántica y del jazz. Pablo Milanés consigue mediante metáforas y alusiones despertar los sentimientos de aquellos que escuchan sus canciones. En sus canciones se puede observar un compromiso político y social, su gran espíritu revolucionario y el amor por la patria, además de reflejar momentos importantes de la historia contemporánea de América Latina.

En su canción "Yo pisaré las calles nuevamente", Pablo Milanés, hace referencia a la dictadura militar en Chile del general Augusto Pinochet, la cual comenzó el 11 de septiembre de 1973 tras la muerte del presidente Salvador Allende, y que duró más de 17 años. 



Apenas iniciada la dictadura se impuso un toque de queda. Se comenzaron a desarrollar diversas políticas de represión, las que se manifestaron sobre todo los primeros años, con la creación de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), policía secreta que se dedicó sistemáticamente entre 1973 y 1977 a la persecución, secuestro, tortura y asesinato de los opositores del nuevo régimen. 


Como dice Pablo Milanés, Santiago se encontraba manchado de sangre. Pero él también quiere mandar un mensaje de esperanza.



Grabada en 1975, en los principios de la dictadura, la canción comienza con verbos en futuro y con el mensaje de la liberación de Chile. Aunque, aún quedarían varios años para el fin de la dictadura, el deseo de Pablo Milanés era que la libertad volviese a Santiago para llorar por aquellos que perdieron sus vidas y que mancharon con su sangre la plaza que soñaba liberada. 

“Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada,
y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes.”


“Yo vendré del desierto calcinante

y saldré de los bosques y los lagos,

y evocaré en un cerro de Santiago*

a mis hermanos que murieron antes.”
“Yo unido al que hizo mucho y poco
al que quiere la patria liberada
dispararé las primeras balas
más temprano que tarde, sin reposo.”
“Retornarán los libros, las canciones
que quemaron las manos asesinas. 
Renacerá mi pueblo de su ruina
y pagarán su culpa los traidores.”     
“Un niño jugará en una alameda

y cantará con sus amigos nuevos,

y ese canto será el canto del suelo

a una vida segada en La Moneda*.”


Al referirse al cerro de Santiago está haciendo alusión al palacio residencial de Cerro Castillo, un lugar de descanso para el presidente de la República de Chile.
Una vida sesgada en La Moneda, se refiere a la muerte del presidente Salvador Allende, del cual se dijo que se suicidó, aunque esta teoría no es aceptada por sus seguidores, en el Palacio de la Moneda, sede de la presidencia chilena que fue bombardeado por los aviones y la artillería de los militares golpistas.
Hay que escuchar y disfrutar la canción, dejar que esta nos envuelva, nos lleve a donde Pablo Milanés quiere que vayamos, al Chile de la dictadura, sometido, torturado, callado, ensangrentado, que como él también nosotros lloremos por los caídos. Un grito de libertad que encierra esta y otras muchas canciones de Pablo Milanés. 
A continuación os dejo con la canción "Yo pisaré las calles nuevamente"


jueves, 15 de enero de 2015

Rompe hacia el otro lado. Roberto Sánchez

The Doors
Uno de los grupos más influyentes de la historia del rock es The Doors (Jim Morrison como vocalista principal, Ray Manzarek en el teclado y  coros, Robby Krieger en la guitarra y John Densmore en la batería), tanto por su mezcla de estilos que los convertían en los máximos exponentes de la psicodelia (Junto a Jefferson Airplane y a Pink Floyd entre otros) hasta por su carismático líder, Jim Morrison. La carrera de este grupo finalizó en 1973, pero su popularidad se ha mantenido hasta la actualidad. Según la RIAA (Recording Industry Association of America) ha vendido mas de 32,5 millones de discos certificados en los Estados Unidos y mas de 100 millones en todo el mundo.

La historia de la banda se remonta a 1964 cuando Jim Morrison se reencontró en Venice Beach (Los Ángeles, California) con un viejo compañero de la Universidad, Ray Manzarek. Morrison decidió leer una poesía escrita por él mismo. A Manzarek le fascinó esa poesía (Que posteriormente se convertiría en la letra de Moonlight Drive)  y le pidió por favor que la cantara ( Ray Manzarek era fan del rock y el blues de la época) y decidieron formar una banda. Poco a poco, y mediante contactos de Manzarek, consiguieron introducir en la banda a los demás integrantes. El nombre de The Doors se debe al poeta William Blacke y su verso: "If the doors of perception were cleansed, every thing would appear to man as it is: infinite." (Si las puertas de la percepción se abrieran por completo, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito), que a su vez, también daba nombre al libro de Aldous Huxley, Las puertas de la percepción.

The Doors pudo haber pasado sin pena ni gloria por el mundo de la música, pero poco a poco demostraron la capacidad que tenían para hacer canciones. Se diferenciaron de los demás grupos por que no usaban el bajo, en vez de esto, Manzarek tocaba las melodías del bajo con la mano izquierda en su novedoso piano Fender Rhodes, una nueva versión del ya conocido piano Fender Rhodes, y las melodías del órgano con la mano derecha. También hay que decir que en algunas grabaciones si usaron bajo, siendo los bajistas Jerry Scheff, Doug Lubahn, Harvey Brooks, Kerry Magness, Lonnie Mack y Ray Neapolitan.

El 18 de Agosto de 1966 el grupo tocó en el bar Whisky a Go Go, la productora Elektra Records les contrató. El 21 de Agosto del mismo año el bar despidió al grupo por la controvertida letra de “The End” que decía: "Father? Yes son?, I want to kill you", "Mother? I want to f**k you" ("¿Padre? Sí hijo?, Quiero matarte", "¿Madre? Quiero fo****te"). Esta canción se basa en una triste despedida, y esta estrofa de la canción se basa en el mito de Edipo, el cual se enamora de su madre.

Otra de las canciones mas controvertidas del grupo es “Light my fire” el cual es un buen ejemplo del rock psicodélico y marca los principios básicos de lo que sería el jazz-rock de los setenta. En la aparición que tuvo el grupo en The Ed Sullivan Show, les pidieron que cambiaran una estrofa de esta canción para hacerla mas adecuada a la audiencia de “costa a costa”. La estrofa en cuestión era: "nena, no podríamos habernos colocado más" y les pidieron que la cambiaran a "nena, no podríamos haberlo hecho mejor" ("girl, we couldn't get much higher" a "girl, we couldn't get much better"). La banda prometió hacerlo, pero a Jim Morrison se le olvido cambiarla y finalmente cantó la versión original. Él atribuye este hecho a que estaba muy nervioso. Sin importar los aplausos del público, Ed Sulivan estaba tan molesto que se negó a estrechar la mano de Morrison cuando bajó del escenario, y la banda quedó vetada de aparecer de nuevo en el show. Morrison comentó, "Simplemente hicimos el show de Sullivan". Esta canción estuvo número 35 en la lista de Rolling Stone de las 500 mejores canciones de todos los tiempos.
 
La siguiente cancion  controvertida y censurada es “Break on through (to the other side)” canción que se convirtió en su primer single, pero que no tuvo un éxito abrumador como si tuvo “Light my fire” (alcanzó solo el número 106 en el Billboard Hot 100). La compañía que tenía contratada al grupo, Elektra Records, censuró parte de la canción argumentando que la palabra “high” tenía connotaciones del mundo de la droga. La versión original de la canción tiene una frase que dice "She gets high" que significa “ella se eleva” o “ella se coloca” con la connotación del mundo de la droga, pero la cambiaron, de modo que solo se escucha "She gets", y un soplido. Este tema también tiene que ver con esas puertas de Huxley, girando toda la pieza en torno a “atravesar al otro lado de esas puertas de las percepción”. La canción no fue apreciada en su época, pero en la actualidad es una de las más famosas de la banda, formando parte de la banda sonora de videojuegos y películas.

Este tema y “Light my fire” tienen connotaciones del mundo de la droga, siendo estas una de las características de lo que fue la banda. Solo hay que ver los directos del grupo, siendo estos unos espectáculos que connotan que estaban drogados, o por lo menos, no hacían pensar que tenían problemas mentales, por que por ejemplo, en un directo, durante la canción “The Unknown Soldier” simulan el fusilamiento del propio Jim Morrison. Sin ellas, tampoco hubieran escrito letras tan psicodélicas, y sin ellas, Jim Morrison no hubiera muerto tan joven. Las drogas siempre han formado parte del mundo de la música, sobre todo en la época que ocupó al grupo, los años 70 de la psicodelia. Jim Morrison murió por un supuesto fallo cardíaco, algo muy difícil de que pase a la edad que tenía el vocalista, 27 años. La otra razón  que se cree que fue la culpable de acabar con su vida (y la mas probable) fue una sobredosis de LSD.
 
The Doors fueron y son una de las mejores bandas de rock de la historia, no solo por la armonía con la que eran capaces de llenar cada directo y cada canción, sino también por que intentaban mezclar la música con teatro y la poesía. Morrison pensaba que el rock podría convertirse en una religión dionisíaca que ofreciera al público una experiencia comparable a la tragedia griega o el éxtasis chamánico. Se percibe la influencia que tuvo para la banda y, en concreto para Morrison, la lectura de la obra de Friedrich Nietzsche.

Como curiosidad, Jim Morrison predijo el futuro de la música, y este fue el resultado… También adjunto una entrevista que realizaron a la familia de Jim Morrison. 






domingo, 11 de enero de 2015

Cosecha amarga.

¿El racismo ha estado presente a lo largo de toda la historia o tiene algún punto de inicio? Interesante cuestión; pero no hemos venido a discutir sobre ella, sino simplemente a compartir un acto de denuncia ante esta ideología y las consecuencias que tuvo en un país como los Estados Unidos.
En el susodicho, tuvo lugar un régimen de esclavitud que duró hasta el siglo XVIII. En él empezaron los movimientos anti-esclavistas que lograron su propósito, no sin pagar su precio. 
La esclavitud de la que hablamos fue un fenómeno que consistía en que ciertas personas, como otras cualquiera, por el simple hecho de nacer en familias de "clase baja" o afroamericanas eran vendidas y compradas a y por diferentes amos según las necesidades de estos; a veces incluso a voluntad de la propia familia por falta de dinero o razones similares. El racismo y la violencia eran intrínsecos a estas condiciones, e hicieron difícil la vida y la infancia de miles de personas.
Una vez se hubo abolido, o, al menos, pretendido abolir la esclavitud, el racismo no lo hizo con ella, sino que perduró y siguió pagando mucha gente a diario, mientras el Gobierno establecía una idea de segregación bajo el lema de "Separados, pero iguales", con lo cual seguían discriminando de una manera un poco más camuflada y sin excluir, por supuesto, crímenes y violencia racistas. Un ejemplo de ello fueron los ahorcamientos que sufrían los negros por ser "extraños", diferentes, y supuestamente inferiores, dejándolos como "frutas" colgando de un árbol.




Así fue como murió el padre de Billie Holiday, una de las cantantes de jazz más reconocidas y alabadas del mundo y de aquella época. La muerte de su padre, junto a su infancia no más fácil que la de sus semejantes, le transmitieron el sufrimiento de todos los afroamericanos y las minorías (como judíos, asiáticos, musulmanes, etc) que con el tiempo también fueron menospreciados, y le inspiraron a interpretar "Strange Fruit", canción del género jazz compuesta y escrita por Abel Meeropol en 1939 que la llevó a la fama. En ella, el escritor quiso plasmar precisamente ese dolor en su poema inicial, y Holiday le dio el sentimiento y la emoción necesaria para hacer de ella una canción viva, llena de olores amargos, colores oscuros, fría como el hielo y real como esos espeluznantes árboles.


Silvia Tinajero